Hacías de mi cielo un azul inigualable, de mis noches un sueño profundo,
de mis tardes risas infinitas y
de mi llanto el dolor mas puro.
Hacías mi felicidad, así como
hacías mi tristeza,
lamentablemente lo que ocurre
es por algo, lo supero con destreza.
Gracias, por olvidarte fácil y darme
el sentido para hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario